Un Ungüento Tradicional para el Alivio Muscular y Articular
El desgaste diario, el estrés o condiciones crónicas pueden manifestarse en forma de dolores musculares, inflamación articular o problemas circulatorios, afectando significativamente nuestra calidad de vida. Frente a esto, la tradición herbaria ofrece preparaciones tópicas que aprovechan los principios activos de plantas y especias, proporcionando una alternativa complementaria de origen natural. Una sinergia particularmente poderosa es la que combina el poder rubefaciente del jengibre, las propiedades analgésicas y antiinflamatorias del clavo de olor y el ajo, junto con la acción circulatoria y descontracturante del romero y el laurel. Este bálsamo, aplicado de forma tópica, actúa generando calor local, estimulando el flujo sanguíneo, reduciendo la congestión y aliviando la tensión.
Receta del Bálsamo Antiinflamatorio y Revitalizante
Ingredientes:
1/2 taza de aceite de oliva virgen extra o aceite de coco fraccionado (como vehículo).
5 dientes de ajo, pelados y ligeramente machacados.
2 cucharadas de jengibre fresco rallado.
1 cucharada de clavos de olor enteros.
3 ramitas de romero fresco o 2 cucharadas de seco.
5 hojas de laurel secas, rotas.
30 gramos de cera de abejas o cera de candelilla (para una versión vegana), rallada (ajustar para la textura deseada).
Elaboración:
En un baño María a fuego muy bajo, calienta el aceite con el ajo, el jengibre, el clavo, el romero y las hojas de laurel.
Mantenga la mezcla a una temperatura muy baja (nunca debe humear o hervir) durante 45-60 minutos, removiendo ocasionalmente. Esto permite una infusión lenta y eficaz de los principios activos en el aceite.
Retira del fuego y deja reposar hasta que esté tibio. Filtra con un colador de tela o una estameña, exprimiendo bien los sólidos para extraer todo el aceite infusionado.
Vuelve el aceite infusionado al baño María limpio. Agregue la cera rallada y remueve hasta que se disuelva completamente.
Vierte inmediatamente en frascos de vidrio esterilizados y deja solidificar sin tapar. Tapa una vez completamente fría.
Indicaciones para su uso adecuado
Aplicación: Masajea una pequeña cantidad del bálsamo (del tamaño de una avellana) en la zona afectada (articulaciones, músculos doloridos o piernas, evitando heridas abiertas) con movimientos circulares suaves hasta su completa absorción.
Frecuencia: Puede aplicarse 2 a 3 veces al día, según necesidad. Es ideal realizar un masaje más prolongado por la noche para un efecto relajante y reparador.
Momento: Úsalo después de la ducha, cuando la piel esté limpia y caliente, para facilitar la penetración.
Precauciones Importantes
Prueba de alergia: Antes del primer uso, aplique una cantidad mínima en una pequeña zona de la piel (como el antebrazo) y espere 24 horas para descartar reacciones adversas.
Evitar mucosas y heridas: Nunca apliques el bálsamo en ojos, mucosas, piel irritada, quemaduras o heridas abiertas.
Consulta profesional: Este preparado es un complemento y no un tratamiento médico. Si los síntomas son agudos, persistentes o de origen desconocido, consulte siempre a un profesional de la salud.
Interacciones: Su uso tópico generalmente es seguro, pero si estás bajo medicación anticoagulante o tienes la piel extremadamente sensible, consulta con tu médico antes de usarlo.
Almacenamiento: Conservar en un lugar fresco y seco, protegido de la luz directa. Su duración es de aproximadamente 6 meses.
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