Laurel: Un Elixir Aromático con Propiedades Digestivas y Relajantes
El laurel (Laurus nobilis), más que una simple hoja aromática para guisos, es una planta con una rica historia en la medicina tradicional mediterránea. Su infusión, de aroma profundo y sabor ligeramente amargo y especiado, concentra los compuestos beneficiosos de sus hojas, ofreciendo una bebida natural con múltiples aplicaciones para el bienestar cotidiano.
Los principales beneficios atribuidos al té de laurel se derivan de sus aceites esenciales, como el cineol o eucaliptol, y sus compuestos orgánicos. Es reconocido por:
Facilitar la digestión: Estimula la secreción de jugos gástricos, ayudando a aliviar la pesadez, la aerofagia y la indigestión.
Actuar como un apoyo antinflamatorio y antioxidante: Sus componentes pueden ayudar a reducir la inflamación y combatir el estrés oxidativo.
Promover la relajación: Su aroma cálido y su efecto suavemente sedante lo convierten en un aliado para calmar los nervios y reducir el nivel de ansiedad, ideal para tomar al final del día.
Descongestionar las vías respiratorias: Los vapores del cineol ayudan a despejar la nariz y bronquios en casos de resfriados leves.
Para aprovechar estas propiedades, te ofrecemos dos recetas básicas y sus indicaciones.
Recetas
1. Infusión Clásica Digestiva
Ingredientes: 3-4 hojas de laurel secas (preferiblemente orgánicas), 250 ml de agua, miel o limón al gusto (opcional).
Preparación:
Lleva el agua a ebullición y apaga el fuego.
Añade las hojas de laurel y tapa la tetera o taza.
Deja infusionar entre 5 y 10 minutos. Un tiempo mayor dará una infusión más fuerte y amarga.
Cuela, endulza si lo deseas y bebe caliente.
2. Té Relajante y Respiratorio
Ingredientes: 2 hojas de laurel, 1 rodaja de jengibre fresco, 1 cucharadita de miel, 300 ml de agua.
Preparación:
En el agua hirviendo, agregue las hojas de laurel y la rodaja fina de jengibre.
Deja hervir a fuego muy bajo por 3 minutos.
Apaga y deja reposar tapado 5 minutos más.
Cuela, añade la miel y bebe inhalando su vapor.
Indicaciones para su uso adecuado
Dosis: Se recomienda tomar 1 taza (200-250 ml) después de las comidas principales para la digestión, o por la noche para la relajación.
Frecuencia: No se debe exceder el consumo de 2 a 3 tazas al día.
Preparación: Utiliza siempre hojas secas de calidad alimentaria, libres de pesticidas. Evite hervir las hojas a fuego fuerte durante mucho tiempo, ya que puede volatilizar sus aceites esenciales. La infusión con el agua ya hervida es el método más eficaz.
Precauciones Importantes
Embarazo y lactancia: Se desaconseja su consumo medicinal, ya que en dosis altas puede tener efectos emenagogos (estimular el flujo menstrual).
Niños: No se recomienda para menores de 12 años sin supervisión médica.
Interacciones medicamentosas: Podrían potenciar el efecto de medicamentos sedantes o para la diabetes. Consulta con un profesional de la salud si estás bajo tratamiento.
Consumo excesivo: Un uso muy concentrado o prolongado puede provocar somnolencia, molestias gástricas o incluso cierto efecto narcótico. No es una bebida para consumir en litros.
Alergias: Aunque raro, puede darse sensibilidad al cineol. Comienza con infusiones suaves.
Uso terapéutico: Esta infusión es un complemento diario y no un medicamento. No sustituyen tratamientos médicos para condiciones específicas.
En conclusión, el té de laurel es una infusión venerable que, usada con moderación y conocimiento, puede ser un valioso añadido a tu rutina de autocuidado, aportando calma y bienestar digestivo desde una taza.
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