La vitamina olvidada que podría apoyar tu corazón después de los 60
A medida que envejecemos, nuestro cuerpo cambia. Nuestro metabolismo se ralentiza, la absorción de nutrientes disminuye y nuestro corazón necesita más apoyo que nunca. Muchas personas mayores de 60 años se centran en el calcio, el hierro o la vitamina C, pero hay una vitamina que a menudo pasa desapercibida y que podría ser una gran aliada para el corazón: la vitamina K2.
A diferencia de la vitamina K1, más conocida por su papel en la coagulación sanguínea, la K2 participa en procesos relacionados con la correcta distribución del calcio en el cuerpo. En lugar de permitir que el calcio se acumule en las arterias, ayuda a dirigirlo a los huesos y dientes. Esto puede ser importante para mantener arterias más flexibles y favorecer una circulación más saludable.
Además, la vitamina K2 se encuentra principalmente en alimentos fermentados y algunos productos animales, que no siempre forman parte de nuestra dieta diaria. A continuación, compartiré algunas recetas naturales que pueden ayudarte a incorporar esta vitamina, a menudo pasada por alto, de una manera sencilla y deliciosa.
1. Smoothie de Yogur Natural con Plátano y Semillas
Ingredientes:
1 taza de yogur natural entero
1 plátano maduro
1 cucharada de semillas de chía
1 cucharadita de miel
1/2 taza de agua o leche vegetal
Preparación:
Licúa todos los ingredientes hasta obtener una mezcla suave. El yogur natural contiene pequeñas cantidades de vitamina K2, especialmente si es de fermentación tradicional. Este smoothie es ideal para el desayuno y aporta energía sin ser pesado.
2. Ensalada Caliente de Huevo, Espinacas y Aguacate
Ingredientes:
2 huevos duros
1 taza de espinacas frescas
1/2 aguacate
1 cucharada de aceite de oliva
Zumo de limón y sal al gusto
Preparación:
Corta los huevos en rodajas y mézclalos con las espinacas y el aguacate. Agrega el aceite de oliva, el jugo de limón y la sal. Los huevos son una fuente natural de vitamina K2 y grasas saludables que favorecen la absorción de nutrientes.
3. Crema de Queso Fermentado Suave con Hierbas
Ingredientes:
½ taza de queso fermentado suave
1 cucharada de yogur natural
Ajo en polvo al gusto
Perejil o albahaca fresca
Un chorrito de aceite de oliva
Preparación: Licúe todos los ingredientes hasta obtener una mezcla suave y cremosa. Sirva con pan integral o verduras. Los quesos fermentados son una de las fuentes más ricas de vitamina K2.
4. Sopa Reconfortante de Caldo de Hueso con Verduras
Ingredientes:
2 tazas de caldo de hueso natural
Zanahoria en rodajas
Calabacín picado
Apio
Un puñado de espinacas
Preparación: Cocine a fuego lento todas las verduras en el caldo durante 15 minutos. Este tipo de caldo, preparado de forma tradicional, puede aportar pequeñas cantidades de vitamina K2 y otros nutrientes que favorecen la salud cardiovascular.
5. Tostada Integral con Mantequilla y Tomate
Ingredientes:
2 rebanadas de pan integral
1 cucharadita de mantequilla sin sal
Tomate en rodajas
Orégano seco
Preparación: Tuesta el pan, úntalo con mantequilla y añade tomate por encima. Espolvorea con orégano. La mantequilla sin sal de buena calidad contiene pequeñas cantidades de vitamina K2, especialmente si proviene de animales alimentados con pasto.
6. Arroz Integral con Verduras y Huevo Pasado
Ingredientes:
1 taza de arroz integral cocido
1 huevo
Brócoli al vapor
Zanahoria rallada
Aceite de oliva
Preparación: Coloca el arroz caliente en un plato, añade las verduras y cubre con una yema de huevo líquida. La yema es una fuente natural de vitamina K2 y grasas saludables.
7. Smoothie de Kéfir con Frutos Rojos
Ingredientes:
1 taza de kéfir natural
1/2 taza de fresas o arándanos
1 cucharadita de semillas de lino
Miel al gusto
Preparación:
Licúa todos los ingredientes. El kéfir, al ser un alimento fermentado, puede contener vitamina K2, así como probióticos que favorecen la digestión y la absorción de nutrientes.
8. Ensalada de Pollo con Yogur y Pepino
Ingredientes:
Pollo cocido desmenuzado
1/2 taza de yogur natural
Pepino picado
Limón
Sal y pimienta
Preparación:
Mezcla todos los ingredientes y refrigera durante 10 minutos antes de servir. Este plato es ligero, fácil de digerir y aporta proteínas junto con pequeñas cantidades de vitamina K2.
Un Hábito Más Allá de las Recetas
Incluir estas recetas en tu rutina no solo te ayudará a beneficiarte de la vitamina K2, sino también a mejorar tu relación con la comida. Después de los 60, comer bien no significa comidas complicadas, sino elegir ingredientes naturales, preparaciones sencillas y hábitos constantes.
Además, combinar estas comidas con paseos suaves, una buena hidratación y un descanso adecuado puede marcar una gran diferencia en cómo se siente tu corazón día a día. Los cambios pequeños y sostenidos valen más que los esfuerzos inconstantes.
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