Por qué babeas mientras duermes y qué puedes hacer al respecto

Babear mientras dormimos es un fenómeno más común de lo que muchos piensan. Aunque a veces puede resultar incómodo o incluso vergonzoso, en la mayoría de los casos es completamente normal y no representa un problema de salud grave. Sin embargo, entender por qué sucede puede ayudarte a tomar medidas si consideras que es excesivo o molesto.

Durante el sueño, especialmente en las fases más profundas, los músculos del cuerpo, incluidos los de la cara y la boca, se relajan. Esta relajación puede hacer que la boca se abra ligeramente, permitiendo que la saliva se escape. Además, si duermes de lado o boca abajo, la gravedad favorece que la saliva salga de la boca en lugar de ser tragada automáticamente, como ocurre cuando estamos despiertos.

Otro factor importante es la producción de saliva. Algunas personas producen más saliva de lo normal durante el sueño, una condición llamada sialorrea. Aunque a menudo es leve y transitoria, en ciertos casos puede estar relacionada con infecciones bucales, alergias, reflujo gástrico o incluso con ciertos medicamentos que estimulan la producción salival.

Los problemas respiratorios también pueden influir. Si tienes congestión nasal debido a un resfriado, alergias o sinusitis, es probable que respires por la boca mientras duermes. Esto no solo favorece la pérdida de saliva, sino que también puede resecar las vías respiratorias y empeorar la situación.

En otros casos, babear puede estar relacionado con alteraciones neurológicas o musculares que dificultan el control de los músculos de la boca y la garganta. Sin embargo, estas situaciones son menos comunes y, generalmente, vienen acompañadas de otros síntomas más evidentes.

Si notas que babear mientras duermes es frecuente, excesivo o reciente, y viene acompañado de otros signos como ronquidos fuertes, pausas respiratorias o cansancio extremo durante el día, podría ser recomendable consultar a un médico. En algunos casos, podría ser un indicio de apnea del sueño u otro trastorno que necesita atención.

Para reducir el babeo, puedes intentar dormir boca arriba, mejorar la calidad del aire en tu habitación, mantener la nariz despejada o revisar tus hábitos de hidratación y alimentación antes de dormir.

En resumen, babear mientras duermes es algo que le puede pasar a cualquiera y, en la mayoría de los casos, no es motivo de preocupación. Con algunos pequeños cambios en tu rutina o postura al dormir, puedes minimizarlo si te resulta incómodo.

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